miércoles, 2 de julio de 2014

RAJO HOY POR RAJOY. VIVA LA DEMOCRACIA A LA CARTA: PSEUDO LEY ELECTORAL.



Cómo son las modas. Llevamos años en los que incluso ha nacido una nueva clase social, la de político, gracias al acaparamiento por parte del bipartidismo en todo lo que supone un cargo con capacidad de decisión sobre todos nosotros. Comunidades de propietarios aparte, nuestro último reducto parece ser. Pues bien, ahora estos mismos políticos quieren subirse al carro de la regeneración democrática. Ahora que el abanico en intención de voto se está abriendo sobre manera, como hemos visto en las elecciones europeas, con la irrupción de nuevos partidos con un afán reformista y democratizador como Ciudadanos o Podemos (cada uno con sus planteamientos), y con el aumento del apoyo de otros, ya más asentados y conocidos por la mayoría, como IU y UPyD.

Pero lo que es más sangrante, que como siempre, lo único que buscan es ponerse la medalla al mérito reformista y democrático para hacerse la foto o salir hablando en prensa. Pero a la hora de la verdad, o no se toma ninguna medida o las que se toman van en sentido totalmente inverso a esta nueva proclamación democrática. Y aquí es a donde voy, con el anuncio del presidente Rajoy sobre el planteamiento de una reforma de la ley electoral.

Pues bien, he de reconocer que cuando he oído el titular de la noticia se me ha iluminado la cara con un halo de esperanza… sí señor, parece que por fin en este país se han dado cuenta de que la gente no quiere esta ley electoral, que no es justa y la van a cambiar. Pero de la esperanza he pasado al más absoluto cabreo cuando han desarrollado lo que venía a decir el señor Rajoy.

Al igual que los cristianos mataban a diestro y siniestro en las Cruzadas en nombre de Dios, el presidente Rajoy va a matar los cimientos de toda democracia, la mayoría ya no cuenta, y todo ello en nombre de la Democracia.

El único fin de esta reforma que plantea el PP, es el de perpetuarse, aún más si cabe, en el ‘trono de hierro’ de cada rinconcito de nuestro maltrecho país.

Viene a decir que en cada lugar el alcalde saldrá de la lista que más votos obtenga. Por ejemplo, si el PP obtiene el 40% de los votos y otros 6 partidos obtienen el 10% cada uno, gobernaría un alcalde del PP, sin dejar opción a que el 60% restante pueda pactar para buscar un alcalde con mayoría suficiente para gobernar. De todos modos que me lo expliquen como pretenden mantener una estabilidad política si en cada votación el 60% de los votos puede estar en contra del alcalde. ¿Harán una minidictadura en cada ayuntamiento y la minoría gobernará sobre la mayoría? Ya se sacarán su as de la manga para explicárnoslo a los pobrecitos que no entendemos su idea de democracia.

Lo peor es que nos toman por tontos y dicen: es para que gobierne el que el pueblo quiere que gobierne. Y el 60% del ejemplo, ¿ese no es pueblo? 

Los votantes de los partidos que pacten, ya castigarán quitándoles su voto en próximas elecciones si no están de acuerdo en que hablen con otras formaciones y gobiernen en coalición. 

Yo estoy a favor de una reforma electoral. Si, por favor. Y con urgencia. Pero sin tapujos y en el ámbito nacional, no en las municipales que es lo más próximo y lo más rentable políticamente a corto plazo. Hay que cambiar la ley electoral de una vez por todas para conseguir que el voto de cada ciudadano valga lo mismo esté donde esté la urna en la que deposite su papeleta. Conseguir que nuestros representantes lo sean de verdad y ejerzan como tal, no como meros espectadores y ejecutores de decisiones partidistas y clientelistas.

Por qué no un sistema en el que el voto sea doble:
- Un voto para elegir un diputado en cada provincia o circunscripción y así obtener 52 diputados de los 350 que componen la cámara del Congreso de los diputados. Este diputado tendría la obligación política de atender a la población que lo ha puesto en su escaño o perdería la confianza de su electorado cara a futuro.
- Un segundo voto para elegir al resto de los 298 diputados en una única circunscripción nacional, donde el voto valga lo mismo independientemente de donde se vote. Más votos más escaños de forma absolutamente proporcional.

De este modo cada provincia tendría como mínimo un representante y los diputados serían elegidos de una forma más justa y democrática.

Pero claro, esto haría tambalearse a los dos partidos trasatlánticos de nuestra a veces vilipendiada democracia. Por supuesto, la mayoría que tienen (en este caso si les interesa tener la mayoría) hace tener la sartén por el mango y evitarán cualquier posible cambio al respecto. Lástima que tengamos tanto hijo de papá entre nuestros políticos y no haya hombres y mujeres con vocación política de verdad, sin miedo a que la democracia fluya y los partidos miren más por la ventana y menos a los espejos.

Qué bonito sería despertarnos una mañana y pensar que estamos en buenas manos, que nos gobierna el que mejor lo hace, el mejor preparado, el que mira por nosotros… Pero claro, ya lo decía Calderón de la Barca, los sueños… sueños son.

2 comentarios:

  1. Tu mejor artículo hasta la fecha. No puedo estar más de acuerdo contigo.
    Sigue así.

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  2. Ni PSOE ni PP ni nacionalistas y regionalistas están dispuestos a renunciar a sus privilegios.
    Cs más UPyD deberían sumar mayoría absoluta para cambiar la ley electoral.

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