martes, 26 de agosto de 2014

UPyD y CIUDADANOS: DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA



Más que nunca el nombre de este blog tiene sentido, si es de cajón.

El abanico político en España está cada vez más fragmentado y parece navegar en una deriva de confuso destino.
 
El PP no deja de enfangarse con casos de corrupción y titubeos democráticos con decisiones cuya única legitimidad es su mayoría absoluta, pero que no cuenta con el consenso de ningún otro partido ¿Gobernar para todos? Digo yo que alguien vota al resto de partidos.
El PSOE ha vuelto a entrar en su enésimo proyecto ‘renovador’, dicen saber que quiere el ciudadano, ¿habrán encontrado la poción mágica de la aldea de Asterix? ¿Acertarán por fin? Mientras tanto les corroe internamente caso tras caso de corrupción como una solitaria que campa a sus anchas por los intestinos del partido.
IU salpicado también por la corrupción y su doble moral. Aferrado a su crítica al PSOE en campaña electoral, acusándolo constantemente de dejar la izquierda. Pero a la hora de la verdad su más fiel amante. Pero tal vez esté pensando en dejarlo por uno más joven, Podemos. Además, a veces, parece perder el norte enfrascándose en debates poco fructíferos y de escaso interés en los tiempos que corren.
Podemos, la estrella invitada en el Sálvame Deluxe de la política. Partido nuevo, pero con propuestas de otro siglo. Posicionado a la izquierda de la izquierda, plantea derribar el sistema para abordar la creación de un Estado próximo al comunismo más añejo. Populismo por bandera y promesas de difícil cumplimiento.
Los partidos nacionalistas, todos deseosos de pescar en río revuelto. Radicalizan su discurso aprovechando el descontento de la población. Piensan que es su ‘ahora o nunca.’

Y dentro de este convulso panorama, una persona levanta la voz para plantear una tercera vía. Una alternativa al inmovilismo de unos y al populismo de mercadillo de otros. Sosa Wagner es su nombre, europarlamentario de UPyD. La lógica y la coherencia le asisten cuando pide el entendimiento de las dos formaciones políticas que en España ocupan realmente el centro político y abogan por reformar el sistema actual en un proceso sosegado y sin traumas. Esa tercera vía no es más que la unión entre UPyD y Ciudadanos, que dicho sea de paso, siempre ha buscado este acercamiento liderado por Albert Rivera y que siempre obtuvo el rechazo desde el partido de Rosa Díez.

Pero la situación ha cambiado, desde las últimas elecciones europeas el panorama descrito es diametralmente diferente. El bipartidismo se ve amenazado de verdad y la creación de una alternativa de centro sólida, democrática, transparente y reformista, que se base en la Constitución, sin cerrarse a hacerle un buen lavado de cara, sería fundamental y necesaria. Una alternativa no corrosiva.

Pero sin embargo, esto que parece tan evidente, en algunos sectores de UPyD, se ha considerado como una ofensa, un ataque gratuito y buscan motivaciones desestabilizadoras en dicha opinión. Las reacciones han sido duras y poco amigables a tal planteamiento. Esperemos que sea un calentón del que se siente ofendido y que cuando fríamente se piense, al menos se ponga en el tablero la posibilidad de sentarse en una misma mesa con Ciudadanos para conversar. Que antepongan el bien común para España al sacar brillo a unas siglas.

Desde Ciudadanos lo tienen claro, la unión hace la fuerza. Dividir al mismo nicho electoral es facilitarle las cosas al bipartidismo y otros movimientos de ruptura poco aconsejables. Tienden la mano a la cúpula de UPyD que ahora es quien tiene la pelota en su tejado.

Los últimos resultados ya mostraron un estancamiento de UPyD, muchos afiliados de dicha formación están a favor de la convergencia con Ciudadanos. Hay tensiones internas que de no ser debidamente atendidas y sofocadas, puede desembocar en una progresiva pérdida de afiliados y votos por parte de la agrupación magenta. Algo debe cambiar en su camino y Rosa Díez en particular debería empezar a darse cuenta.

Creo que podría existir una gran alternativa de centro, que es necesaria y que llegará tarde o temprano. Lo ideal, ya digo, sería por la vía rápida con la unión bajo unas mismas siglas. Pero si esto no es factible o no lo considera así Rosa Díez, uno de los dos partidos se terminará imponiendo sobre el otro a medio plazo y, hoy por hoy, por ganas, juventud y capacidad de trabajo por el bien del país y no por intereses propios, ese partido creo que será Ciudadanos.

¿Cómo acabará todo? Solo Rosa Díez lo sabe.

miércoles, 20 de agosto de 2014

UN PAIS POR CUENTA AJENA. EL PROBLEMA ENERGETICO.

Problemas estructurales. Esto es lo que hace a España más vulnerable en tiempos de crisis.
Tenemos un problema acuciante, vivimos en un país por cuenta ajena, es decir, dependemos de ayudas, rescates, créditos…, que no hacen más que engordar nuestra deuda externa. Dependemos económicamente en gran medida del sector turístico (de otros países en definitiva) y carecemos de una estructura empresarial sólida y que genere actividad. Es más, nuestro entramado productivo cada vez más está en manos extranjeras por la descapitalización del control español sobre las empresas.

Sirva esto de introducción, para comentar que el sector energético no iba a ser menos en nuestro país. España depende del exterior energéticamente hablando también.
La balanza energética, es decir, la diferencia entre lo que generamos/consumimos y lo que compramos/vendemos al exterior estaba en 2012 en - 45.000 millones de euros. Tenemos una necesidad de comprar del exterior energía por valor de 45.000 millones de euros al año aproximadamente.

Para hacernos una idea, la recaudación por la subida del IVA supone unos 6.000 millones anuales, los recortes en educación oscilan los 3.000 millones y los recortes en sanidad unos 7.000 millones.

Queda claro que estamos ante un gran problema, el 73% de la energía que consumimos procede del exterior.

Evidentemente, como consecuencia de todo esto, el consumidor final, es decir, nosotros, vemos aumentar nuestras facturas de electricidad cada cierto tiempo. Toda ineficiencia energética e ineficacia política al respecto nos repercute directísimamente.

Una vez más el inmovilismo de nuestros gobernantes hace que nos encontremos en un callejón sin salida de no dar un cambio de rumbo de 180 grados en la filosofía energética nacional. Tenemos todas las condiciones geográficas y climáticas para ser potencia mundial en energías renovables.


Por ejemplo, en España tenemos entre 2.500 – 3.000 horas de Sol al año, según la ciudad, mientras que en Londres ronda las 1.500 horas de Sol.

Debemos hacer ver a nuestro gobierno, que no todo consiste en recortar y recortar. Ciertas inversiones supondrán a medio plazo ahorros considerables para las maltrechas arcas del Estado. Sobre todo en este sector, tan volátil. Solo hace falta un terremoto o una guerra en un productor de petróleo para que nuestra factura energética se dispare. No digamos en tiempos de crisis.
Pero, si todo es tan evidente, ¿Por qué no lo hace el gobierno de turno y nos damos un pequeño respiro? Pues lo de siempre. Intereses económicos hace que ningún ministro mueva un dedo en esta dirección. Las grandes empresas eléctricas, muy influyentes en nuestros gobernantes, presionan para que el modelo sea lo más rígido posible y no se busquen alternativas energéticas. ¿Se imagina el lector si se fomentara que cada casa tuviera sus propias placas solares y al menos parte del consumo eléctrico proviniera de ellas?
Por ello algunas empresas energéticas hacen lavados de imagen, con el apoyo del gobierno, invirtiendo simbólicamente en energía eólica, pero tampoco como apuesta real. Nunca verán a un ministro apoyar el uso de energía solar o creando medidas que la fomenten, como subvencionarla.
Las eléctricas se sienten cómodas en el sistema actual: que sube el coste exterior de la energía, subimos el recibo al consumidor. Y así se ahorran inversiones para adaptarse a un nuevo marco para el sector.

Conservar nuestro entorno con energías no contaminantes y hacernos menos dependientes está a nuestro alcance. Debemos exigir a nuestro gobierno que tome medidas encaminadas a este fin. Por una vez, tomemos la iniciativa y aprovechemos nuestras condiciones naturales no solo para atraer a turistas y ser receptores de riqueza, sino para ser generadores de ella. Emanciparnos y no depender de otros.

Además, ¿alguien cree que el sistema energético a nivel mundial es sostenible? Por desgracia, la energía como hoy la concebimos tiene fecha de caducidad. Nuestro planeta no da para más. ¿Por qué no adaptarnos desde ya al cambio?

El futuro de nuestro país está en la inversión en I+D, en energías renovables y en la educación. Si recortamos o dejamos de invertir en ello estaremos pagando hoy nuestra deuda, pero nos estaremos hipotecando como nación muchos años más.

Por favor, miremos si la solución está dentro de España y no vayamos siempre a buscarla fuera, que por otra parte, es lo fácil.

lunes, 4 de agosto de 2014

DESAHUCIO: SI, PERO NO.



Este es un tema peliagudo, ciertamente delicado de tratar, como siempre que hay personas de por medio que sufren. Pero creo que es necesario aclarar ciertos aspectos. Cuando hablamos del desahucio siempre se nos vienen dos imágenes instantáneamente a la cabeza: una pobre familia con niños pequeños escoltada por la policía y otra la del demonio personificado en un banco. Las dos son realidades diferentes.

Hay que aclarar que un banco no es una sociedad sin ánimo de lucro, un ente que cede dinero para facilitarnos la vida sin más. Es una empresa que gana dinero con el negocio bancario y que presta un servicio más, como otras muchas empresas de diferentes sectores.

Las personas que deciden contratar una hipoteca para adquirir una casa, lo hacen porque no suele disponer del montante total del precio de la vivienda y por ello solicita a un banco que le preste el dinero para poder realizar la compra. Evidentemente esa persona se compromete a devolver ese dinero, más unos intereses (el negocio legítimo del banco) en un periodo de tiempo. Nadie obliga en España a comprar una vivienda. Nadie obliga en España a pedir una hipoteca en un banco. Todos los que tenemos hipoteca hemos decidido libremente adquirir una vivienda y hemos entrado por la puerta de una sucursal bancaria libremente también para solicitar una hipoteca. Y todos hemos puesto nuestra firma en una escritura de hipoteca donde hay clausulas que hay que leer y entender. Y si alguien firma sin haberlo hecho antes, estará realizando un acto de irresponsabilidad por su parte.

Está la alternativa del alquiler, para el que no quiera comprometerse con un banco. Es tan buena opción como la otra. El problema es que en España no tenemos esa mentalidad y la mayoría de la gente quiere comprar a toda costa.

Pero entonces, ¿por qué nos rasgamos las vestiduras si algún banco denuncia y se ejecutan desahucios? ¿Veríamos más lícito que un empleado de una empresa denuncie a la empresa por no pagarle y no cumplir con lo firmado? En mi opinión ambas situaciones son igualmente lícitas. Solo que el ser humano por naturaleza siempre tiende a ponerse del lado del más débil.

No creo que haya que demonizar a las entidades financieras, más allá de estafas como las preferentes evidentemente. Cumplen su función en nuestra sociedad. Son fundamentales para las pequeñas y medianas empresas, sobre todo aportando financiación, y para todo hijo de vecino que opte por adquirir una vivienda en propiedad, por desgracia pocos disponen del dinero sin tener que recurrir a financiación bancaria.

Pero dicho todo esto, tampoco son justas muchas circunstancias que se viven en torno a los desahucios. Creo que el gobierno español debería haber puesto pié en tierra y exigir a los bancos, dadas las suculentas inyecciones de capital público que han necesitado muchos de ellos, que flexibilicen al máximo el pago de las hipotecas: carencias, ampliaciones temporales, disminuciones de cuotas haciéndolas crecientes en el tiempo.... Múltiples fórmulas posibles para evitar tener que ver a familias en la calle, despojados de un hogar. Condicionando las entradas de capital público a mantener un compromiso por parte de la entidad financiera de buscar alternativas al desahucio y llegando a aceptar la dación en pago y sugiriendo un alquiler digno en los casos más extremos mientras estemos en crisis o así lo considere el Estado. Las fórmulas se cuentan por cientos, para evitar despojar a personas de su hogar. Pero el gobierno ha hecho oídos sordos (y ojos ciegos), dejando de lado a la unidad de medida de su estatus de poder: el ciudadano.

Me encantaría que mi gobierno mirara por los ciudadanos que, en parte por culpa de su mala gestión, se ven inmersos en un drama personal difícil de superar psicológicamente en muchas ocasiones.

A veces nos olvidamos, o se olvidan, de que el gobierno está puesto ahí por nosotros para que nos gestione y nos ampare. Lástima que solo vean al ciudadano por la ventana de sus áticos o mansiones y hayan perdido la capacidad de empatizar con ellos.

Creo que es el momento de que se den cuenta que estamos aquí y de nosotros depende que los de siempre nos sigan mirando desde su atalaya.

domingo, 27 de julio de 2014

SAN JORDI


Vaya, vaya, vaya.... menuda sorpresa señor Pujol. Usted que era un semidios, una bendición terrenal para todos nosotros, que se jactaba de calificar al andaluz como un ser destruido y poco coherente. Ahora va y resulta que usted ha estado engañando descaradamente a todo el mundo y ha demostrado, claro está, su COHERENCIA, al criticar la falta de credibilidad de los políticos actuales, al negar una y cien veces que tuviera dinero en paraisos fiscales, al defender la claridad de sus actos durante todo su mandato cuando desde antes de llagar a presidir la Generalitat ya tenía usted dinero fuera del país, rentándole y sin declarar. Lo que es usted es un pionero. Bravo! Un pionero de la evasión en nuestro país, o en el que dice ser suyo. No podemos quitarle ese mérito por supuesto. 34 años de engaño.
Quería pasar a la historia y, enhorabuena, lo ha conseguido. Ha sido el polítio catalán que más años ha estado engañando a los ciudadanos, cegados en muchos casos por el antifaz opaco del nacionalismo. Aunque cuidado, porque algun otro President promete y tal vez le arrebate su título en breve.

Y si el andaluz es un ser destruido según usted..., imagino que se habrá afincado desde hace algún tiempo en Belmez de la Moraleda (Jaén). Si, esa localida donde aparecían las caras en la pared de una casa. Debe haber aparecido la suya de hecho, al menos dura es, como la pared en la que se pueden ver. Evidentemente ha DESTRUIDO su imagen y su credibilidad.

También creo que llamó al andaluz ignorante y miseria mental y espiritual. No se que tipo de espejos debe tener usted en casa, serán como los de la madrastra de Blancanieves, pero si mirara un poco más allá en ellos vería la realidad de la MISERIA espiritual, moral y ética del que se refleja. Más si cabe, al culpar a su difunto padre de ser el que dejó la herencia en bancos extranjeros porque no tenía fe en las Instituciones españolas, tampoco en la que usted presidiría. Y claro, como buen hijo usted agachó la cabeza sin más.
IGNORANTE es el que piensa que la mentira tiene más recorrido que la verdad. Usted lo acaba de descubrir, enhorabuena, ya lo es algo menos.

Pero seamos bien pensados, tal vez este fabuloso hombre ha descubierto que Suiza también pertenecía a los países catalanes. Tal vez descubriera algún documento que así lo hiciera ver.
¿Suiza tiene ley de consultas? A lo mejor el señor Mas puede plantearles que se unan a Cataluña. Por votar...

En definitiva, una persona que tiene la desfachatez de creerse superior y faltar al respeto a un pueblo como el andaluz de esa manera, solo muestra un complejo de inferioridad brutal. Una persona que estafa económicamente y moralmente a todo un pueblo como el catalán (y español en definitiva), solo puede llamarse ladrón sin escrúpulos.

Por todo ello, señor Pujol, me alegraré por todo lo bonito que le depare la vida a partir de ahora...

lunes, 21 de julio de 2014

DOS VICTIMAS DESTINADAS AL ENFRENTAMIENTO Y UN CULPABLE ESPECTADOR.

¿Qué fue primero el huevo o la gallina? Esta es la pregunta que podríamos hacernos cuando pensamos en el conflicto de Oriente Medio.

El odio que se profesan israelíes y palestinos viene de muy lejos y está tan enraizado en ambas culturas que ciega la razón y el sentido común en ambas facciones. Para ponernos en antecedentes, así a groso modo, en el territorio de conflicto vivían palestinos e israelíes. Durante años, diferentes conflictos y ‘efectos llamada’ hicieron que el número de judíos que llegaran a Israel se fuera multiplicando. A su vez, la comunidad internacional reconoció en primera instancia el derecho de los judíos a tener su propio territorio y posteriormente tras la Segunda Guerra Mundial, Naciones Unidas decidió partir Palestina en dos estados, el estado de Israel y el estado palestino. Evidentemente para los habitantes árabes que se vieron despojados de sus territorios en favor del pueblo judío no fue algo que les entusiasmara y poco después de que se proclamara la independencia del estado israelí, los países árabes colindantes, entre ellos Egipto, declararon la guerra a Israel. Desde entonces, idas y venidas, invasiones de unos y otros, hicieron que Israel fuera comiendo y anexionando territorios palestinos al suyo de forma sutil y progresiva, desembocando en la situación actual.

De ahí la pregunta inicial, ¿Quién odia primero a quién? ¿quién tiene la patente de victima en este conflicto? Pues bien, yo creo que ambos son victimas y el único culpable fue, es y será, la comunidad internacional. La misma que creó un país dentro de otro. La misma que ha ido mirando a otra parte por intereses económicos y geoestratégicos. Aquella que de la nada, creó un conflicto que tiende a eternizarse. La que hizo que un día el odio entre israelíes y palestinos sea practicamente irreconciliable.

En la actualidad, la diferencia entre Israel y Palestina radica en el potencial militar. Este dato es el que desequilibra la balanza de victimas de uno y otro lado. La lluvia de misiles es constante desde ambos territorios, pero Israel dispone de un escudo antimisiles que desmonta cualquier intentona del vecino de hacer objetivo. Y además los medios armamentísticos, maritimos, aviación y terrestres, son infinitamente superiores en el lado judío.

Creo que la desproporcionalidad de las acciones lideradas por el gobierno israelí en estos días son denunciables y rozan la irracionalidad. No hay derecho que tengamos que ser espectadores de matanzas de niños y civiles en general. Pero no deja de ser cierto que el fanatismo del vecino contra ellos no queda atrás. Más si cabe, cuando es un grupo terrorista, Hamás, el que dicta su hoja de ruta.

No es de recibo que las victimas civiles sean gratuitas en el ‘juego de tronos palestino’ por parte de Israel. No lo serían en otras circunstanias de no tener el apoyo de aliados muy poderosos. Pero tampoco que se utilicen como panfleto antisemita en el bando contrario.

Todo es muy complejo y ni los malos son tan malos, ni los buenos tan buenos. En ambos bandos de una guerra se hacen atrocidades y ninguna debería ser digna de un ser humano. Pero también es cierto, que en estos días el gobierno de Israel se acerca más a la barbarie que nunca. Cuando debería ser un pueblo más transigente que ningún otro tras vivir en sus carnes tanta persecución en tiempos no tan lejanos.

Creo que es más que evidente que nunca se podrá llegar a un entente entre Israel y Palestina sin la intervención externa. Los radicalismos ancestrales hacen ver al demonio en el vecino y esto imposibilita cualquier entendimiento. Sazonado además con conflictos periódicos en los que las victimas, sobre todo del lado palestino, pero también del israelí; son cantera que perpetua el odio.

En mi opinión la única salida posible al conflicto es la creación entre ambos territorios de zonas neutrales bajo el control de Naciones Unidas, que preserve y mantenga la zona libre de tensiones fronterizas. De este modo es posible que el odio pueda ir remitiendo muy lentamente y llegar a un punto en el que les sea más beneficioso a ambos territorios entenderse que tirarse los trastos los unos a los otros. No soy partidario de intervenciones exteriores invasoras del territorio, como la que hizo EEUU en Irak. Pero sí de un control fronterizo que minimice las fricciones.
Tal vez, así, dentro de unos años podamos llegar a tener una generación de israelíes y palestinos que hayan crecido en paz y que los conflictos pasados les suenen a historias de abuelos, pero que tengan la capacidad adquirida de discernir donde está la delgada linea de la racionalidad y el sentido común que sus familiares rebasaron una y otra vez en tiempos pasados.

Por cierto, no quiero cerrar este texto sin hacer una última reflexión. 
Israel-Palestina es el Real Madrid-Barça de los conflictos belico-políticos,vende y mucho. Los medios de comunicación y el público en general se echan las manos a la cabeza por las matanzas de palestinos especialmente (con razón por otra parte), pero no olvidemos otros muchos conflictos, como el de Siria o Somalia, en los que cada día los muertos se cuentan por decenas y que parecen quedarnos más lejos. 

¿No hay ONG’s ni partidos políticos que apoyen a estos otros?

Basta de utilizar el sufrimiento de las personas como moneda de cambio para politicos.

miércoles, 2 de julio de 2014

RAJO HOY POR RAJOY. VIVA LA DEMOCRACIA A LA CARTA: PSEUDO LEY ELECTORAL.



Cómo son las modas. Llevamos años en los que incluso ha nacido una nueva clase social, la de político, gracias al acaparamiento por parte del bipartidismo en todo lo que supone un cargo con capacidad de decisión sobre todos nosotros. Comunidades de propietarios aparte, nuestro último reducto parece ser. Pues bien, ahora estos mismos políticos quieren subirse al carro de la regeneración democrática. Ahora que el abanico en intención de voto se está abriendo sobre manera, como hemos visto en las elecciones europeas, con la irrupción de nuevos partidos con un afán reformista y democratizador como Ciudadanos o Podemos (cada uno con sus planteamientos), y con el aumento del apoyo de otros, ya más asentados y conocidos por la mayoría, como IU y UPyD.

Pero lo que es más sangrante, que como siempre, lo único que buscan es ponerse la medalla al mérito reformista y democrático para hacerse la foto o salir hablando en prensa. Pero a la hora de la verdad, o no se toma ninguna medida o las que se toman van en sentido totalmente inverso a esta nueva proclamación democrática. Y aquí es a donde voy, con el anuncio del presidente Rajoy sobre el planteamiento de una reforma de la ley electoral.

Pues bien, he de reconocer que cuando he oído el titular de la noticia se me ha iluminado la cara con un halo de esperanza… sí señor, parece que por fin en este país se han dado cuenta de que la gente no quiere esta ley electoral, que no es justa y la van a cambiar. Pero de la esperanza he pasado al más absoluto cabreo cuando han desarrollado lo que venía a decir el señor Rajoy.

Al igual que los cristianos mataban a diestro y siniestro en las Cruzadas en nombre de Dios, el presidente Rajoy va a matar los cimientos de toda democracia, la mayoría ya no cuenta, y todo ello en nombre de la Democracia.

El único fin de esta reforma que plantea el PP, es el de perpetuarse, aún más si cabe, en el ‘trono de hierro’ de cada rinconcito de nuestro maltrecho país.

Viene a decir que en cada lugar el alcalde saldrá de la lista que más votos obtenga. Por ejemplo, si el PP obtiene el 40% de los votos y otros 6 partidos obtienen el 10% cada uno, gobernaría un alcalde del PP, sin dejar opción a que el 60% restante pueda pactar para buscar un alcalde con mayoría suficiente para gobernar. De todos modos que me lo expliquen como pretenden mantener una estabilidad política si en cada votación el 60% de los votos puede estar en contra del alcalde. ¿Harán una minidictadura en cada ayuntamiento y la minoría gobernará sobre la mayoría? Ya se sacarán su as de la manga para explicárnoslo a los pobrecitos que no entendemos su idea de democracia.

Lo peor es que nos toman por tontos y dicen: es para que gobierne el que el pueblo quiere que gobierne. Y el 60% del ejemplo, ¿ese no es pueblo? 

Los votantes de los partidos que pacten, ya castigarán quitándoles su voto en próximas elecciones si no están de acuerdo en que hablen con otras formaciones y gobiernen en coalición. 

Yo estoy a favor de una reforma electoral. Si, por favor. Y con urgencia. Pero sin tapujos y en el ámbito nacional, no en las municipales que es lo más próximo y lo más rentable políticamente a corto plazo. Hay que cambiar la ley electoral de una vez por todas para conseguir que el voto de cada ciudadano valga lo mismo esté donde esté la urna en la que deposite su papeleta. Conseguir que nuestros representantes lo sean de verdad y ejerzan como tal, no como meros espectadores y ejecutores de decisiones partidistas y clientelistas.

Por qué no un sistema en el que el voto sea doble:
- Un voto para elegir un diputado en cada provincia o circunscripción y así obtener 52 diputados de los 350 que componen la cámara del Congreso de los diputados. Este diputado tendría la obligación política de atender a la población que lo ha puesto en su escaño o perdería la confianza de su electorado cara a futuro.
- Un segundo voto para elegir al resto de los 298 diputados en una única circunscripción nacional, donde el voto valga lo mismo independientemente de donde se vote. Más votos más escaños de forma absolutamente proporcional.

De este modo cada provincia tendría como mínimo un representante y los diputados serían elegidos de una forma más justa y democrática.

Pero claro, esto haría tambalearse a los dos partidos trasatlánticos de nuestra a veces vilipendiada democracia. Por supuesto, la mayoría que tienen (en este caso si les interesa tener la mayoría) hace tener la sartén por el mango y evitarán cualquier posible cambio al respecto. Lástima que tengamos tanto hijo de papá entre nuestros políticos y no haya hombres y mujeres con vocación política de verdad, sin miedo a que la democracia fluya y los partidos miren más por la ventana y menos a los espejos.

Qué bonito sería despertarnos una mañana y pensar que estamos en buenas manos, que nos gobierna el que mejor lo hace, el mejor preparado, el que mira por nosotros… Pero claro, ya lo decía Calderón de la Barca, los sueños… sueños son.