jueves, 19 de junio de 2014

MONARQUIA O REPUBLICA

Creo que estamos en el siglo XXI, o eso dicen cuando quieren dar a ver que estamos en un tiempo evolucionado y de progreso. Un tiempo actual que se nutre del pasado, depurando y absorbiendo lo útil de lo que nos ha pasado.
Pues bien, parece ser que este concepto universalizado no termina de plasmarse en una realidad. Cronológicamente es cierto que estamos en el siglo XXI, pero tal vez no nos demos cuenta de que existen a nuestro alrededor agujeros de gusano que nos retrotraen a tiempos pasados.
Es el caso del manido debate que en estos días nos inunda: MONARQUIA o REPUBLICA.
Es difícil pensar, en el siglo XXI, que alguien se pueda considerar monárquico basándose en algo más que no sea el mero romanticismo de épocas pasadas. Es lógico pensar que el individualismo y nuestra libertad a elegir nos decante por un modelo en el que nosotros seamos los que elijamos y no se nos venga impuesto por herencias ancestrales.
Todo esto nos haría pensar pues que es la República la opción lógica, pero ¿es esto así realmente?
Mucho se está hablando en estos días del dispendio que supone mantener a una familia real y los escándalos que la salpican. Pero, ¿están libres los políticos precisamente de escándalos?
Sinceramente a mi me da igual que haya un político, elegido por el pueblo, como muchos imputados por corrupción, que también habrá que mantener y que cuando se retire disfrute de una renta vitalicia por los servicios prestados. O tener un rey.
Es más, hay repúblicas en las que el ciudadano no elige realmente al jefe de estado, sino que son los integrantes del propio gobierno los que se encargan de elegirlo en una votación cerrada. ¿Políticos eligiendo a otro político para que esté en la cúspide del estado? Miedo me da. ¿Y qué función tendría este político?, ¿Cómo la que ha venido ejerciendo el Rey hasta ahora?
Sinceramente, para eso, aunque me considere con principios no monárquicos, prefiero un rey Felipe VI que lleva durante toda su vida preparándose para ello, que es un profesional de la jefatura de estado, a un político de dudosa preparación.
Hay que ser práctico, sensato. Y, como mencionaba al principio, no caer en debates o confrontaciones de otro tiempo. Señores/as de la era digital, lo que hay que exigir al jefe de estado es que sea leal, profesional, austero y que defienda nuestros intereses. Si es un rey el que lo hace, contará con mi total apoyo y admiración, dados los tiempos que corren. Si no es así, será al momento de abrir un debate para modificar el modelo de estado.
Y puestos a debatir, ¿por qué la alternativa es la república? No sería más lógico un modelo en el que tan solo haya un gobierno sin más. Un presidente de gobierno de turno que además sostenga el peso de la jefatura de estado. Más democrático que esto, bajo mi humilde punto de vista, no hay nada. El pueblo lo elige cada cuatro años y nos ahorraríamos un buen pico en gastos para el estado.
Por qué nos empeñamos en España siempre en tener que elegir entre papá y mamá, entre blanco o negro. Hay más alternativas y toda una escala de grises. Tan equivocados están los que quieren imponer la monarquía como los que nos quieren llevar a una república. Si queremos democracia, tengámosla de verdad.
Pero no es el momento de plantear esto, hay que ser prácticos y sensatos en la coyuntura que vivimos. La sucesión en la monarquía es el menor de los problemas de este país y el desgaste de su debate distrae de debates realmente necesarios. Por todo ello, digo si a Felipe VI, si a darle la oportunidad que nuestra Constitución le abre para ser un buen jefe de estado. Pero si no es capaz de lograrlo, entonces ya hablaríamos....

5 comentarios:

  1. Muy interesante la reflexión.

    ¡Y enhorabuena por este nuevo proyecto!

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  2. Cuando dices: "distrae de debates realmente necesarios" te refieres a que no has hablado nada de vicente del bosque y el fracaso de la selección? O al preocupante descenso de apariciones del mocito feliz en televisión?

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  3. Yo no soy ni monárquico ni republicano, soy un escéptico pragmático.
    Cuando se propone como forma de la jefatura del estado una república, me pregunto ¿qué tipo de república?, ¿presidente con poderes ejecutivos?.
    A lo anterior habría que añadir que lo mismo que ahora mantenemos tres expresidentes de gobierno (que en nada serán cuatro), habría que mantener a los expresidentes de la república, con sus correspondientes escoltas, coches oficiales y oficina de expresidente de cada uno de ellos. Al cabo de 30 años un huevo de pasta, y la mitad del otro, Zapatero, por ejemplo se embolsa 300.000 euros/año a lo que hay que añadir los gastos citados. Y todo ello contando con que todos fuesen honrados y no practicasen el nepotismo colocando a toda la familia dentro de las distintas empresas públicas del Estado, como ejemplo véase el hermanito zapateril o pregúntese que fundaciones musicales y otras se financiaron con dinero público del estado español para que la mami de las góticas fuese contratada para berrear por distintos teatros de ópera europeos. Un presidente, ejecutivo, con poder de gobierno adolece de los mismos vicios que un monarca, careciendo de sus virtudes, Mitterrand o Jack Chirac, presidentes franceses son un ejemplo de monarquías temporales.
    Después están las plusvalías que un presidente puede aportar al país, tanto si fuese ejecutivo como si no tuviese poderes, como es el caso del rey, el presidente sería el relaciones públicas de un país, y si no habla idiomas y no tiene carisma, nos podemos encontrar con situaciones como las que vivía Zapatero cuando asistía a las reuniones de la Unión Europea, sentado sólo en una esquina mientras los demás gobernantes pactaban decisiones. Un rey democrático, y más cuando se trata de una familia de la más rancia nobleza europea, es muy bien recibido por todos los reyes y presidentes europeos; si se trata de reyes o emires árabes, estos se sienten identificados con él como si se tratara de uno de su familia; y si es en países americanos les produce un gozo especial el poder recibir y exhibirse al lado de un rey perteneciente a una de las monarquías más antiguas de Europa. En asunto de relaciones públicas un presidente de república no soporta la comparación con una monarquía parlamentaria.
    Ahora bien, si decidimos una república en la que le presidente no tenga poderes ¿para que la queremos? para eso es mejor, como tú dices, que el presidente de gobierno sea a su vez jefe del estado.
    El rey, sin poder ejecutivo, ya que el poder ejecutivo es el Congreso, tiene la ventaja de no pertenecer a ningún partido político, por lo cual no está sometido a las presiones sectarias de partido y al ser neutral puede ser reconocido como su rey por todos los ciudadanos.
    Por el contrario, un presidente estaría sujeto a las presiones sectarias del partido o partidos que le han apoyado para ser presidente, incluso aun siendo un presidente electo, como es el caso de Francia, y no un presidente designado por el Congreso, como podría ser el caso de Italia; y un presidente sujeto a presiones sectarias de partidos políticos sería el presidente de los seguidores de esos partidos, pero no de todos los españoles.
    Por lo expuesto, sopesando las ventajas y desventajas de los dos modelos de estado, y apelando a mi pragmatismo, la mejor forma de jefatura de estado, en la actual situación española es la monarquía parlamentaria, lo que no es óbice para que en un futuro, en función de las circunstancias políticas, fuese aconsejable y necesario evolucionar hacia una nueva forma de jefatura de estado, incluso puede que de modelo de estado.

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  4. Sigamos las liebres que nos ponen el PSOE y el PP, mientras debatimos sobre cuestiones tan importantes como sobre a quien debemos mantener, si a un presidente o a un rey, no se habla de los buques insignia de la corrupción, los EREs del PSOE o el GURTEL del PP.

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  5. Un primer post muy interesante. Ahora a mantener el nivel.

    Bienvenido a la blogosfera!

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